El detector de céntimos
Uno descubre, a veces, que tiene bastante suerte. Lástima que esto no es aplicable a todas las parcelas de la vida, pero siempre te alegra el día un pequeño descubrimiento de este tipo.
Y resulta especialmente curioso si sucede de esta manera. Hoy estaba en uno de los jardincillo del barrio, donde solemos permanecer con nuestras historias y nuestros litros de cerveza. Las cordoneras de mis zapatos se desatan con una frecuencia exasperante, de modo que he localizado un sitio donde apoyarme para atarla, dando la casualidad de que en ese apoyo había una moneda de diez céntimos, sin dueño.

En fin, diez céntimos son apenas nada, pero no voy a hacerle el feo a la suerte.
Sin embargo la suerte quería algo más de mí. Unos metros más adelante, la cordonera del otro zapato se ha desatado, así que esta vez he tomado asiento en un bordillo, para descubrir que junto a mí, medio enterrada había...
... otra moneda de diez céntimos.
Aún no sé si el método consiste en atarse las cordoneras. De momento me han aconsejado que juegue a la lotería.
Y resulta especialmente curioso si sucede de esta manera. Hoy estaba en uno de los jardincillo del barrio, donde solemos permanecer con nuestras historias y nuestros litros de cerveza. Las cordoneras de mis zapatos se desatan con una frecuencia exasperante, de modo que he localizado un sitio donde apoyarme para atarla, dando la casualidad de que en ese apoyo había una moneda de diez céntimos, sin dueño.

En fin, diez céntimos son apenas nada, pero no voy a hacerle el feo a la suerte.
Sin embargo la suerte quería algo más de mí. Unos metros más adelante, la cordonera del otro zapato se ha desatado, así que esta vez he tomado asiento en un bordillo, para descubrir que junto a mí, medio enterrada había...
... otra moneda de diez céntimos.
Aún no sé si el método consiste en atarse las cordoneras. De momento me han aconsejado que juegue a la lotería.


9 Comments:
Ja! Eso les enseñará a los que se ponen zapatillas con cierre de velcro!
hummm pudiera ser el ratoncito fernández...o que las buenas obras que haces te son recompensadas en efectivo. ;P
Qué bien, eres 20 céntimos más rico que ayer.:D
No, le he regalado 10 céntimos a una colega, y ésta se los ha traspasado a su novio diciendo: "¡No te los gastes!"
Claro, en qué se los iba a gastar.
Mal, tenias que comprar el billete antes de regalar la moneda.
La pròxima vez consultà con tu bruja de cabezera antes de actuar( si no tenès te puedo presentar una )
Iba a hacer un comentario medio ingenioso acerca de que los sacrificios de llevar zapatillas en vez de chanclas o sandalias en verano tenía sus compensaciones, pero el velcro se me ha adelantado >_<
Si es el ratoncito fernandez, yo creo que debe de premiarte más por la intención de hacer buenas acciones que por las acciones en sí, porque premiarte con 10 céntimos... o aprecia poco tu bondad o se estira menos que un portero de futbolín.
¡Caray, a 20 céntimos por día dentro de 2740 años tendrás 20 millones de lerus!
Yo me haría con una hucha bien grande, por si las moscas.
Pues hoy, en la misma zona he encontrado 30 céntimos :D
¿atándote las zapatillas también? :D
A ver si van a andar celebrando por ahí bautizos y comuniones o algo asín.
Publicar un comentario en la entrada
<< Home