Trampas
Pese a lo que pueda parecer, no hablaré hoy de aquellos trucos empleados en los juegos de, por ejemplo, cartas, para ganar la partida de manera ilegal.
Hoy quieo hablarles de 'las trampas'. Las trampas están por todas partes, en todo el mundo. Y todos, alguna vez, hemos caído en una de las trampas.
No tengo ni idea de quién puede ser el autor de este fenómeno. Desconozco si se trata de una sola persona o de una organización macabra dispuesta a todo para llevar a cabo sus planes secretos. Lo que sé, es que 'las trampas' están ahí, siempre al acecho de los descuidados ciudadanos, para cazarlos y hacerles perder un poco de tiempo, o un poco de ropa, o un tobillo.
Este tiempo perdido para nosotros, es tiempo ganado para 'ellos' y para sus maquiavélicos fines.

Las trampas no son un ejemplo de sofisticación, pero son efectivas y pueden ser más molestas que todos los niños chillones del mundo. Además, están por todas partes y las conocemos bien: Un adoquín que se eleva por encima del resto para hacerte tropezar, una baldosa suelta que salpica agua un día de lluvia, una enorme gota de agua que cae sobre tu nariz desde no se sabe dónde, un charco convenientemente colocado para que un coche pase sobre él y te moje, un cristal tan limpio que no lo ves hasta que te estampas contra él...
Puede parecer que todo esto son pequeñas casualidades y molestias de la vida cotidiana. Pero no, la realidad es que todo esto y mucho más son 'las trampas'. Debemos tener cuidado, porque en cualquier momento nos atraparán irremediablemente. A partir de ahora, estén atentos: cualquier objeto, cualquier persona, puede ser una trampa.
Hoy quieo hablarles de 'las trampas'. Las trampas están por todas partes, en todo el mundo. Y todos, alguna vez, hemos caído en una de las trampas.
No tengo ni idea de quién puede ser el autor de este fenómeno. Desconozco si se trata de una sola persona o de una organización macabra dispuesta a todo para llevar a cabo sus planes secretos. Lo que sé, es que 'las trampas' están ahí, siempre al acecho de los descuidados ciudadanos, para cazarlos y hacerles perder un poco de tiempo, o un poco de ropa, o un tobillo.
Este tiempo perdido para nosotros, es tiempo ganado para 'ellos' y para sus maquiavélicos fines.

Las trampas no son un ejemplo de sofisticación, pero son efectivas y pueden ser más molestas que todos los niños chillones del mundo. Además, están por todas partes y las conocemos bien: Un adoquín que se eleva por encima del resto para hacerte tropezar, una baldosa suelta que salpica agua un día de lluvia, una enorme gota de agua que cae sobre tu nariz desde no se sabe dónde, un charco convenientemente colocado para que un coche pase sobre él y te moje, un cristal tan limpio que no lo ves hasta que te estampas contra él...
Puede parecer que todo esto son pequeñas casualidades y molestias de la vida cotidiana. Pero no, la realidad es que todo esto y mucho más son 'las trampas'. Debemos tener cuidado, porque en cualquier momento nos atraparán irremediablemente. A partir de ahora, estén atentos: cualquier objeto, cualquier persona, puede ser una trampa.


3 Comments:
Aaahhggg las baldosas sueltas escupiendo agua sucia eso sí es una trampa odiosa.
Lo de los coches... bueno siempre hay un gaznápido o gaznápida para cagarte en sus muertos, pero esa puta baldosa descargando sobre mis impolutos pantalones toda esa guarreria acumulada durante tanta sequía... menos mal que eran vaqueros y no blancos, jejeje.
Yo fui atacada el sábado por una conspiración de ceniceros a todas horas... pensé que solo eran los del curro, pero no, siguieron escurriéndose de mis manos en casa y después también.
hummmm ya me has dejado mirando de refilón hacia todas partes todo el día. -^-
Yo personalmente creo que las trampas no son más que experimentos y pruebas que se llevan a cabo para perfeccionar LA TRAMPA final, aquella que nos barrerá a todos de la faz de la tierra (o algo). De todos modos pensar en ello lleva a la paranoia. ¿Y quién te dice que la paranoia, junto a otros desequilibrios mentales, no es una trampa más? >_<
Puede que tengas razón... La trampa final.
De todos modos, no puede saberse qué es una trampa y qué no lo es, puesto que son tan numerosas y tan bien disimuladas...
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