jueves, noviembre 23, 2006

Fin

Por razones que no vienen al caso (que no me apetece seguir con esto, vamos), he decidido que este blog se clausura y queda perdido en el océano de internet para todo aquel que busque la palabra equivocada y acabe en este lugar (todo el mundo mundial podrá consultar estas gilipolleces que me he dedicado a recopilar durante algunos meses).

Ahora pueden pasar dos cosas:

a) Que mi desprecio creciente por la tecnología y las moderneces siga su curso y tire a la basura mis cacharros (excepto el equipo de música) para que nadie vuelva a saber de mí en la red.

b) Lo normal, crearé un blog nuevo para poner otro tipo de cosas, inútiles o no.

Hasta más ver, queridos lectores. A continuación os dejo una imagen hermosa:


(Plátanos, plátanos...)

miércoles, noviembre 08, 2006

H. G. Wells sabía cómo hacerlo

Y ante un título tan aparentemente cultivado, siento decepcionar a los lectores con una observación de lo más idiota, con la cual vuelvo al redil de los inútiles.

Pues sí. Todos aquellos que han imaginado, a lo largo de la historia, los más apasionantes viajes en el tiempo, hacia el futuro y hacia el pasado, estaban en lo cierto.

Ayer descubrí que se puede viajar en el tiempo.



La máquina del tiempo

Ayer tuve la inmensa suerte de acudir a una de las sesiones presenciales de un Curso de Formación para Funcionarios y bla bla bla. La tarde discurría con normalidad en el salón de actos de uno de tantos institutos de secundaria de Murcia city cuando, abrumado por tan interesantes charlas sobre didáctica, decidí volcar mi atención en un pequeño pero revelador detalle.

En la pantalla sobre la que se proyectaban las presentaciones en powerpoint y otras muchas imágenes tomadas con cámara de fotos digital, reparé de pronto en la fecha en que se habían tomado las fotografías:

11/11/2006

¿Once de Noviembre de 2006?

¡Ayer estábamos a siete de Noviembre!

Quien quiera que sacó esas fotos conoce los secretos de los viajes en el tiempo.

Puede que, finalmente, veamos como la realidad nos trae a Jean-Claude Van Damme, policía del tiempo, repartiendo hostias desde el futuro.
Puede que Michael J. Fox aparezca volando en su monopatín aereo junto a Doc.
Puede que Terminator venga a salvar, una vez más, a John Connor, de una muerte segura a manos de un pérfido robot.

Hoy es un gran día para la ciencia-ficción.

domingo, octubre 15, 2006

Destructores de sabores

Hoy, en la sección de degustaciones inútiles, queremos darles un par de consejos a la hora de saborear comidas.

Hay ciertos alimentos cuyo sabor es absolutamente contradictorio al de otras comidas. De hecho, es más que contradictorio, es destructivo. Por eso vamos a iniciar un hilo acerca de esta problemática:

1. Si, por algún casual, usted come cebolla cruda (sea en ensalada o a palo seco) debe saber que, nunca, bajo ningún concepto, debe probar después la paella. La cebolla impide saborear el arroz.

2. El rulo de queso de cabra aniquila por completo el sabor del gazpacho. ¡No tome una cosa antes de la otra!



Esto es todo, de momento. Si usted dispone de información relativa a este asunto, no dude en hacerla pública en los comentarios.

viernes, octubre 06, 2006

Kung Fu Flamenco

Hoy he lo he visto clarísimo.

Bruce Lee y Camarón de la Isla compartían similares filosofías de la vida.

Recientemente, las mentes pensantes de la publicidad del automóvil han resucitado a Bruce Lee para vender un coche. Vemos a Bruce en blanco y negro, parece que siendo entrevistado. Esto es lo que dice a la persona con la que conversa:

"...Be formless, shapeless, like water.
You put water in a bottle, it becomes the bottle.
You put it in a teapot, it becomes the teapot.
[...] Be water, my friend."

Y sonríe feliz.

Hoy caminaba hacia una tienda de zapatos cuando lo ví claro.

"...Be formless, shapeless, LIKE WATER."

Y recordé, como cantaba Camarón:

"Ay, como el aguaaaa..."

Y es así como llegué a la conclusión de que Bruce Lee y Camarón estaban en la misma onda.

Fin de mi genial teoría del viernes por la tarde.


martes, octubre 03, 2006

Aquellas maravillosas bicis

Sí, he aprobado el práctico. En breve estaré conduciendo carros.

Pero hablemos de algo que uno de los nerviosos aspirantes a conductor de hoy, Álvaro, ha observado por mí (Uno no puede estar siempre en todo).

Resulta que según sus observaciones, todos los señores en vías de pertenecer a la tercera edad, o ya inmersos en ella, montan siempre en bicicletas antiguas. Y tenía razón, porque no es nada difícil encontrar a muchos viejecitos en bici. Ninguno de ellos va en mountain bike.



¿Por qué a los señores mayores no les gusta ir en mountain bike?

Será que, a menudo, las cosas que más disfrutamos son las que nos hicieron felices en nuestros años de juventud.

En mi caso serían los Playmobil, el Tente y el Amstrad CPC. Pero de esto hablaremos otro día.

sábado, septiembre 30, 2006

En pendiente

El martes, por la mañana, voy a examinarme del práctico del coche. Por esa razón, he aprovechado para llevar el coche un rato por lugares tranquilos, como el lugar donde está mi casita del "campo".

Creo que aprobaré, aunque hay que confiar en la suerte que se tenga ese día.

El caso, es que hay dos cosas que me ponen de los nervios cuando conduzco: Las rotondas y los motoristas.

Los segundos porque, a menudo, aparecen por tu derecha sin previo aviso (y sin casco), y te adelantan con toda su tranquilidad.

Las primeras, porque son capaces de concentrar todo el Caos posible del Universo en unos pocos metros. Y cuál es mi sorpresa cuando, hoy, subiendo por la carretera hasta el lugar mencionado antes, descubro con pavor que hay algo nuevo. Un nuevo ejemplo de la capacidad humana para generar el mal, una demostración de la perversión moral a la que estamos sometidos:

LA ROTONDA EN PENDIENTE.



Sí, una como esa. Pero no en llano, en pendiente. Uno de los inventos más maléficos del hombre, combinado con una carretera en cuesta.

Vamos a ver, señores ingenieros de lo que sea, por mucho centro comercial y estadio nuevo que haya en las cercanías, ¿de verdad piensan que es buena idea poner ESO en una carretera donde la gente baja con una lijez* considerable?

El infierno está cerca.



*velocidad desmesurada.

domingo, septiembre 24, 2006

Mamá Móvil

Es increíble la cantidad de sorpresas que unos alumnos de entre 12 y 17 años pueden depararte. Pero voy a fijarme ahora en la que me ha parecido más propia de mi inutilidad.

Como es natural, al principio del curso, los profes pedimos a todos nuestros alumnos que nos rellenen una ficha con los datos personales. Supongo que no siempre es posible para las personas tener un teléfono fijo en casa, por una u otra razón. Lo curioso es que teléfono móvil siempre hay.

Es aquí donde entra la curiosidad. Haciendo una estadística, así, por encima, un 90% de los alumnos me proporciona el móvil de su madre, no el de su padre.

¿Por qué? ¿Hay más confianza en mamá a la hora de que el maestro llame para dar malas noticias?

Queda el asunto pendiente, que el curro del inicio del curso me está comiendo.